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Whisky sin soda: deseos y tentaciones

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Cuando me siento a escribir en el blog, especialmente cuando es después de mucho tiempo sin trastear el teclado para contaros algo, o quizá sin saber muy bien cómo contaros y si es que quiero contaros..., suelo quedarme bloqueada con las manos suspendidas en el aire, pero bien dispuestas en el lugar que ocuparán mis dedos en él unos segundos después.  Existe un momento en el que parece que todo se para. Mis dedos están ahí, sin saber muy bien hacia qué tecla deben dirigirse primero, si necesitarán que un meñique presione un Shift o buscar una tilde, qué sé yo. En ese instante, suelo mirarme las manos como diciendo "¿Qué iba a hacer yo ahora?", y una misma imagen se cruza por mi mente y se proyecta ante mis ojos anulando lo que realmente tengo delante. En ese momento veo las manos que nunca llegó a tener Eduardo Manostijeras, tal y como las recuerdo en la película, en una escena en blanco y negro. Unas manos completas bien blanquitas depositadas dentro de una caja negra. ...

Día 111: Pitufina cumple años

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Un 7 de mayo más que pasa y un año más que tengo que sumar cuando te preguntan "¿qué edad tienes?" Anoche no podía dormir de pensar que después de los 26 llegan los 27 y después... el camino hacia los 30 se estrecha, se acorta y se precipita. Así que me tuve que agarrar al recuerdo de que una vez hace no mucho alguien me dijo que los 30 y ... (pocos, supongo) son los más divertidos. Y caí frita, claro. Hoy mi amiga Elvira lo ha definido de alguna forma que incluso se me antoja atractiva. "Bienvenida al club de los que están + cerca de los 30 que de los 20". Esta Viruchy tiene salidas para todo. Y me alegro de eso, de que Elvira me haga sonreír siempre con su ingenio y de no estar ya tan cerca de los 20, porque por algún extraño capricho de la naturaleza los que se acercan a los 20 por encima y por debajo cada vez me parecen más niños xD. Aunque oye, me lo paso bomba con los becarios nuevos que tenemos en el curro =). Cominito, como siempre, me ha felicitado...

Día 100: CANALLEANDO!!

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"si lo que quieres es vivir cien años vacúnate contra el azar. Deja pasar la tentación, dile a esa chica que no llame más, y si protesta el corazón en la farmacia puedes preguntar: ¿tienen pastillas para no soñar?" Quizá mi memoria se esté viendo afectada por los trastornos de mi reloj interno, que no biológico. Ya no es que no sepa en qué día vivo, qué hora es,... Es que el tiempo (como era de esperar, por otra parte, vista mi aversión a los relojes) se me escapa de las manos. ¡Pasa muy rápido! Todo se apresura y casi apenas sin haber terminado de decir "me voy a Madrid un finde"... ya estoy de vuelta!  Zita y la Eu frente al Teatro Rialto De vuelta de otro fin de semana intensísimo por Madrid, con mis amigos de la uni, pero no con toda mi gente de la capital (¿qué se le va a hacer?). Otro finde más en casa de nuestra pelirroja, Zita. Las dos nos fuimos a los pocos minutos de aterrizar yo (en bus) en Madrid camino del Teatro Rialt...

Día 89: ¿Para qué...?

Han pasado y pasan muchas cosas que a diario, tal vez, te hagan plantearte muchas preguntas. ¿Qué? ¿Quién? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? Todas son fáciles de responder, incluso la gran pregunta: ¿Por qué? Normalmente, a veces con algún esfuerzo, has llegado a las razones de ese comportamiento, de esa situación, de cierta actuación. Es "fácil". A mí siempre se me resistió el ¿para qué? Si quieres hacerme una pregunta difícil, hazme buscar la funcionalidad de algo con un para qué. Como hoy, aquí estoy. Domingo, viendo la repetición de la carrera de Shanghai (que me la he perdido, si no de qué), cargando las baterías del móvil y la tablet, así que aprovecho para saludar a mi pc, que lo tengo un poquito abandonado, y escuchando alguna canción mientras busco una cámara nueva que se ajuste a mis necesidades. Y no me decido, porque no sé despejar el para qué. Resulta que hasta ahora sólo he tenido compactas, pero que me gusta la fotografía, he hecho cursos de reflex y me gust...

No sé qué día es

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Enterré mi cara en tu jersey a la altura de tu pecho para esconderme de las sombras y el caos nada más llegaron, atormentando mi noche, nuestras risas, mientras las lágrimas ya no sólo empañaban mis ojos, sino bañaban mis mejillas. Me abracé a ti con fuerza, mientras tú me rodeabas con tus brazos, y sentí que pisaba tierra firme por primera vez en mucho tiempo. Pero aún así, no llegaría la calma... El agarrarte de la mano más tarde, más tranquila, fue un acto instintivo, de pura supervivencia. Tenía dos intenciones completamente inocentes. Primero tranquilizarte a ti. Empezabas a ponerte nervioso y temía que perdieras los estribos. Segundo, mucho más importante, aferrarme a la realidad, agarrarme a algo vivo que confirmara mi consciencia. Y entonces nuestros dedos se empezaron a enredar. Sólo un simple gesto agradable, bello. Dos manos buscándose y encontrándose en la oscuridad de la parte trasera de un taxi. Las yemas de los dedos de uno turnándose con las del otro para recor...

Día 43: 29 de febrero. Mujeres

Día 43: 29 de febrero. Mujeres Sí, estoy agotada. Llevo semana y media hecha poco menos que polvo. De verdad que sí, físicamente no puedo con mi alma, y menos a estas horas, o cuando me levanto. Así que no he visto nada reseñable que contaros, aparte de que hoy es 29 de febrero, cosa que ya sabéis, por otra parte... Que todos sabemos. Pero, como a mucha más gente, siempre me ha resultado curioso esto de un día que sólo existe cada 4 años. Estoy leyendo a Haruki Murakami. Tokio Blues . Me está gustando, pero por momentos me da miedo de que este prota del que cada vez me doy cuenta sé menos, se convierta o sea algo así como el de El guardián entre el centeno . Quizá el libro más extraño que haya leído jamás. De hecho es el libro más insustancial que ha caído entre mis manos (y mira que me lo compré con todas las ganas del mundo). Ahora ya podéis llamarme to' lo inculta y analfabeta que queráis, que me va a resbalar. No me gusta naaaada. Bueno, ahora que estoy aquí, en casi...

Día 36: "Los años es lo de menos"

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Paco estaba cansado. Lo decía su actitud, el rictus seco de todo un día fuera de sus rutinas, aunque no lo hubieras adivinado a simple vista. Y eso que acaba de cumplir la friolera de 100 años --¡quién los pille algún día!--. Entró en el salón muy erguido, apoyando la parte fatigosa de su peso en su robusto bastón de madera clara y veteada de algún barniz color betún. Caminaba serio, con el porte de todo un gentleman de los años 30, detrás de su mujer, Isaura, que (8 días después del cumpleaños de él), justo el día de los enamorados, ha cumplido 101 años. Habían sido muy guapos en su juventud, se notaba. Y sus viejas fotografías lo confirmaban. Especialmente Paco, con el perfil seductor y desafiante de un gangster de Nueva York o Chicago, afilado por la caladura de un sombrero Fedora. Isaura, en cambio, necesitó un apoyo para llegar hasta la silla. Tiene 101 años, y la falta de estabilidad de sus piernas, junto a una cierta sordera, son los únicos achaques tangibles ...